Y del cole al olivar

Hoy hemos pasado la mañana en el olivar de Piedras Cucas con los alumnos de 6º de primaria del colegio San José de la Montaña de Torredonjimeno a los que ya habíamos visitado la semana pasada en el aula.

Pero hoy hemos salido al campo, porque no hay un sitio mejor para aprender y disfrutar. Hemos intentado que nuestros alumnos por un día comprendan que el olivar es mucho más que olivos y aceitunas y que también puede ser un lugar interesante donde descubrir cosas y pasarlo bien.

Nos hemos manchado de barro y hemos correteado de aquí para allá colocando hoteles de abejas, viendo las plantaciones que hemos hecho con los voluntarios y con la cuadrilla de Olivares Vivos y caminando, caminado, hemos llegado hasta la charca que hicimos en uno de los últimos turnos de voluntariado.

La charca ha sido la estrella del día, su agua fría, que a más de uno parecía invitarle al baño, nos ha revelado que algunos seres ya están en plena colonización. Las primeras en llegar parecen haber sido las libélulas y sus larvas ya están por allí dispuestas a salir volando dentro de poco.

Lo que era imperdonable, era el almuerzo, pues hasta en el campo hay recreo y eso es una cuestión muy importante para nuestros pequeños amigos, así que a las 12 hicimos una parada para comer el bocata y para terminar nos hicimos una simpática foto de grupo.

Los próximos meses seguiremos trabajando con escolares, pues una de nuestras misiones es que los niños y niñas comprendan que cuidar la naturaleza es fundamental, algo sumamente importante, pero para ello, lo primero es conocerla.

Para nosotros es una satisfacción  enorme trabajar con ellos directamente en el olivar y nos alegra ver a profes comprometidos que hacen un esfuerzo para que sus alumnos descubran su entorno y tengan ganas de investigar y aprender más sobre el mundo que les rodea.

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