Las aves del olivar

Si paseas por un olivar te será bastante fácil oír u observar a una buena cantidad de aves. En un breve resumen te contamos cuáles son las aves del olivar más frecuentes y emblemáticas.

El mochuelo:

Sin duda, la primera ave que se nos viene a la cabeza si hablamos de olivar es el mochuelo, una pequeña rapaz nocturna que ha visto reducido su número poblacional en los últimos años, a causa del empleo de productos tóxicos en la agricultura y a la gran cantidad de atropellos que sufre.

La perdiz:

La perdiz roja es una de las aves más abundantes del olivar, sobre todo en aquellos olivares en los que se respeta la vegetación de los linderos y quedan zonas improductivas con retazos de vegetación natural.

La curruca capirotada:

Es un pequeño paseriforme de tonalidades grisáceas, una especie frecuente y común en una buena variedad de hábitats, con un bello canto que endulza las mañanas primaverales del olivar.

El cuervo:

Su silueta negra de cola cuneiforme es muy habitual en el olivar. Mientras emiten su potente graznido, los cuervos sobrevuelan el territorio en búsqueda de alimento.

El alzacola:

Tan sólo presente en los meses de verano es una de las especies más extraordinarias que pueden encontrarse en algunos olivares. Es una especie escasa, catalogada como Vulnerable, amenazada por cambios en los campos agrícolas y el uso de insecticidas que merman su alimento.

El zorzal común:

Un ave abundante en el invierno, cuando sus bandos, ajetreados en la búsqueda de alimento, son fáciles de observar por los olivares y sus hermosos cantos inundan el paisaje.

El alcaraván:

Es una curiosa ave emparentada con los limícolas pero que habita zonas áridas. No es difícil de observar en los olivares, por donde corretea con su singular figura y escudriña los alrededores con su llamativo ojo amarillo. Catalogado como Vulnerable, las principales amenazas a las que se enfrenta esta especie están relacionados con los cambios del hábitat, la presencia de especies exóticas invasoras, los choques con tendidos eléctricos y el furtivismo.

Verdecillo:

Es el principal representante de los fringílidos en el olivar. Un pajarillo pequeño y delicado de tonos verde cuyo canto es una rápida e incansable sucesión de notas que alegran la primavera.

Carbonero común:

Otro pajarillo conocido por todos, representante en este caso de los páridos. En el olivar, como en otra gran cantidad de ambientes es muy frecuente y abundante. Su canto, fácil de reconocer, hace que en muchos lugares de la Andalucía olivarera se le llame “aguaquí”.

Menú